Sufrida
victoria del Atlético Valladolid ante el Frigoríficos Morrazo, con un gol de
Adrián Fernández a cuarenta segundos del final. Los de Cangas, impulsados desde
la portería, se metieron de lleno en el partido en la segunda mitad y dispusieron, en inferioridad por una exclusión de Cancio, de balón para empatar, pero se encontraron con Javi Díaz.
Decisiva actuación del central Adrián Fernández. Fotos: www.atleticovalladolid.es |
El Recoletas
Atlético Valladolid logra su segunda victoria consecutiva, la primera de esta
temporada en Huerta del Rey, ante el Frigoríficos Morrazo (23-22). Un choque
que se decidió en la última jugada con una parada de Javi Díaz, pero que antes
tuvo como protagonista a otro portero, Eduardo Salazar, que permitió meterse en
el partido a los gallegos cuando parecía tenerlo controlado los gladiadores
azules de Valladolid.
La actuación del
portero gallego impulsó un giro de guion al encuentro, cuando se encaminaba a
un triunfo plácido de los vallisoletanos. De un cómodo 17-13 se pasó a un 20-20
gracias a las paradas de Salazar y los problemas defensivos que el Frigoríficos
Morrazo generó al Recoletas, incapaz en todo el partido de encontrar la fluidez
en ataque, la continuidad y la rapidez que tanto le gustan. Así, el choque se
vio abocado a un final agónico en el que los goles costaban sangre, sudor y
lágrimas y en el que la actuación individual de Javi Díaz fue, de nuevo,
determinante.
No empezó el
partido como esperaba el Recoletas Atlético Valladolid. Los de Cangas cerraron
su defensa para evitar la continuidad de los locales y, durante muchos minutos
del encuentro, apenas hubo ritmo, ni juego rápido, ni goles. En esta primera
parte, el marcador se quedó en un 14-11 que hablaba muy bien de la defensa del
Recoletas Atlético Valladolid y, sobre todo, de la actuación en la portería de
Javi Díaz: nueve paradas en esta primera mitad, incluyendo tres penaltis.
Por eso, con la
portería a salvo, los gladiadores azules mantuvieron desde el inicio una
ventaja de entre tres y cuatro goles, salvando las inferioridades con nota y
firmando una actuación correcta en ataque, pese a los obstáculos propuestos por
el Frigoríficos Morrazo. Los locales anotaron catorce goles, todos muy repartidos
entre la plantilla.
El partido se animó
con goles en la segunda parte, pero fue el Recoletas quien continuó controlando
el marcador para aguantar esos cuatro goles de ventaja a su favor (17-13, minuto
34). Fue entonces cuando surgió la figura del portero del Frigoríficos Morrazo,
Eduardo Salazar, que cuajó una segunda parte espectacular. En apenas diez
minutos detuvo nueve lanzamientos y, al final, firmó catorce paradas en 23 lanzamientos,
un increíble 61%.
La actuación del
portero, los goles de Nikola Potic y una mayor intensidad defensiva de los
gallegos evitaron la fluidez anotadora de los vallisoletanos, que comenzaron a
encallarse. Del 17-13 se pasó a un 20-20 en el minuto 52, un parcial de 3-7 que
dibujaba un partido nuevo cuanto todo parecía encaminarse a una victoria
plácida del Recoletas Atlético Valladolid.
Nico López y Abel Serdio, dos goles cada uno, se escapan de la defensa gallega. |
En el tramo final,
aparecieron los nervios, aunque eran los de Nacho González los que seguían
liderando el encuentro. Un 22-20 tras un contraataque finalizado por Jorge
Serrano parecía definitivo pero, de nuevo, la defensa del Frigoríficos Morrazo,
que cortaba continuamente el ataque local, y las paradas de Salazar provocaron
un nuevo empate (22-22, minuto 58). Sin embargo, los gallegos perdieron a un
jugador tras una exclusión de Máximo Cancio, lo que les obligó a jugar los minutos
decisivos en inferioridad.
Un penalti de
Fernando Hernández que detuvo Salazar y una parada providencial de Javi Díaz
precedieron al gol definitivo de Adrián Fernández: 23-22, a falta de cuarenta
segundos para el final. El Frigoríficos Morrazo tuvo la última jugada para
empatar, pero otra parada de Javi Díaz dejó el marcador final en 23-22 y la victoria
para los vallisoletanos.
El entrenador del
Recoletas Atlético Valladolid, Nacho González, analizó así el encuentro
disputado en Huerta del Rey: “Han sido dos puntos importantes y muy sufridos
porque no terminamos de cerrar el partido en la segunda parte con pérdidas,
errores en los lanzamientos…, que no nos permitieron terminar con tranquilidad.
Al final, mucha tensión en un final en el que cada gol costaba un triunfo. Es
importante ganar así, con un final apretado. Nos viene bien sufrir para ganar
un partido para que la gente no crea que, después de Granollers, todo va a ser
sencillo. Cada punto hay que sudarlo”.
“Nuestra baza es la
continuidad en el juego pero, si nos cortan con golpes francos, sufrimos más.
Aunque nos tenemos que quedar con las situaciones de lanzamiento generadas,
pero hay que estar acertados. Lo importante es que, cuando no estemos bien,
también ganemos”, ha subrayado Nacho González.
“Tenemos que
corregir el tema de las pérdidas y el tema de los lanzamientos fallados, los de
contraataque, lanzamientos francos que hay que finalizar en gol. Faltó, además,
continuidad en el juego ofensivo. Hicimos muchas acciones directas y nosotros
somos buenos en continuidad, pero también el portero Edu Salazar nos paró
mucho. Javi Díaz estuvo extraordinario, pero en la segunda Eduardo Salazar ha
sido la figura, cuando se ha engrandecido”, ha apuntado el técnico del
Recoletas Atlético Valladolid.
“En la primera
parte, nos hizo daño Alen (Muratovic) con Chapela y Simic. En la segunda
apareció Potic en los lanzamientos exteriores y el portero Salazar. Al final,
también se han cerrado mucho, en un momento que necesitábamos más lanzamiento
exterior con mucha continuidad. Pero provocaron un juego más trabado
ofensivamente y nosotros somos buenos dando velocidad al juego”, concluyó Nacho
González.
Víctor Rodríguez, frenado por Cerqueira y Potic. |
Ficha técnica:
Recoletas Atlético Valladolid 23 (14+9): Javi Díaz (portero), Álex Garza (-), Adrián
Fernández (3), Fernando Hernández (4, 4p.), Abel Serdio (2), Gonzalo Viscovich
(4) y Víctor Rodríguez (-) –siete inicial– Diego Camino (-), Nico López (2),
Héctor González (1), Roberto Turrado (-), Rubén Río (3), Roberto Pérez (1),
Jorge Serrano (2), Miguel Camino (1) y César Pérez (portero suplente).
Frigoríficos Morrazo 22 (11+11): Pedro H. Hermones (portero), Moisés Simes
(4), Daniel Cerqueira (4), David Chapela (1), Adrián Menduiña (4, 4p.), Alen
Muratovic (1) y Nikola Potic (4) –siete inicial– Filip Vujovic (-), Serafín
Pousada (-), Suso Soliño (-), Máximo Cancio (1), Strahinja Simic (3), Pablo
Castro (-) y Eduardo Salazar (portero suplente).
Parciales cada cinco minutos: 2-1, 4-2, 5-3, 8-5, 10-8, 14-11 -descanso- 17-14,
17-15, 19-18, 20-19, 22-22, 23-22
Árbitros:
García Mosquera (colegio andaluz) y Muro San José (colegio madrileño).
Excluyeron a Abel Serdio (12’), Nico López (21’), Víctor Rodríguez (38’) y Rubén
Río (50’), por el Recoletas Atlético Valladolid, y a Daniel Cerqueiro (9’ y 33’),
Filip Vujovic (25’) y Máximo Cancio (57’), por el Frigoríficos Morrazo.
Incidencias: 4ª jornada de la Liga Asobal. Huerta del Rey
(Valladolid), con 2.437 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en
memoria de Sergio G. H., jugador infantil del BM Almogávar de Zaragoza
fallecido esta semana mientras entrenaba.
Crónica de www.atleticovalladolid.es