domingo, 29 de septiembre de 2019

El Real Valladolid respira a costa de un tocado Espanyol

Rompe una racha de cinco jornadas sin ganar y se aleja de la zona de descenso. Míchel, tras un discutible penalti de Víctor Sánchez a Óscar Plano, abrió la victoria mediado el primer periodo y Óscar Plano sentenció en el tiempo extra tras culminar una contra. Los pericos, que salieron mejor y rozaron el gol a los siete minutos con un poste de Calleri, encajan la cuarta derrota del curso en casa, que deja a David Gallego al borde de la destitución. El exblanquivioleta Calero ‘echó una manita’ tras un error ante Sergi Guardiola que le costó la roja directa en el ecuador de la segunda mitad. Salisu pidió el cambio por problemas físicos.

Míchel asumió la responsabilidad de lanzar el penalti y engañó a Diego López.
Fotos: www.realvalladolid.es 
Segunda victoria del curso del Real Valladolid.

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Los blanquivioletas, tras asaltar por primera vez el feudo perico de Cornellà El Prat, rompen una preocupante racha de cinco encuentros sin ganar (tres empates Real Madrid, Osasuna y Granada– y dos derrotas Levante y Villarrreal–) y confirman su mejor rendimiento a domicilio. Tras superar al Real Betis en el Villamarín y empatar ante el Real Madrid en el Bernabéu, el equipo de Sergio González ha noqueado a un Espanyol muy tocado, con David Gallego al borde de la destitución.

De menos a más, el Real Valladolid cierra una exigente semana con tres encuentros, con una derrota en Villarreal (2-0), un empate en Zorrilla ante el Granada (1-1) y una victoria en el RCDE Stadium ante el Espanyol (0-2). Un balance correcto que devuelve a los blanquivioletas a zona tranquila, con nueve puntos en mitad de la tabla, a cuatro del descenso.

Hay otros que están peor, el Espanyol, por ejemplo.

Europa conlleva un desgaste extra. No todos los equipos están capacitados para asumirlo. En la semana en la que Ronaldo ha fijado la competición europea como objetivo (dentro de cinco años) en Zorrilla, el EuroEspanyol ha confirmado ante el Real Valladolid su profundo bache: antepenúltimo clasificado, con una única victoria en la Liga (en Eibar) y cuatro derrotas en cuatro encuentros en casa. Europa tiene un coste que asumir: la Liga.

El Real Valladolid evidenció, una vez más, que se encuentra más cómodo jugando de forastero. No se trata de miedo escénico a Zorrilla, ni tampoco de falta de apoyo de la afición (ni mucho menos). Simplemente, las virtudes del Real Valladolid de Sergio González lucen más cuando el rival reclama el balón. A los blanquivioletas, siempre bien organizados, no les importa sentirse dominados. Sin fallos en la retaguardia, con la fuerza del bloque, como le gusta al técnico, el equipo sabe esperar su oportunidad a la contra. Así ganó en Sevilla y así ha ganado en Barcelona.

Toni Villa, tras su buena actuación ante el Granada, conservó
la titularidad ante el Espanyol.
Cierto es que también se juntaron otras circunstancias.

Para empezar, el Espanyol.

El equipo perico ha regresado a Europa doce años después, desde la recordada final de la Europa League de Glasgow ante el Sevilla (2-2), que se resolvió en los penaltis a favor de los hispalenses. Un éxito que se ha convertido muy pronto en un problema. A estas alturas del curso, el Espanyol, que arrancó la temporada a finales de julio, ya ha disputado siete encuentros en Europa: tres eliminatorias en la fase previa, ante el Stjarnan islandés, el Luzern suizo y el Zorya ucraniano, y el primer partido de la fase de grupos, ante el Ferencvaros húngaro. El próximo jueves se medirá al CSKA Moscú en tierras rusas. Tanto empacho de fútbol europeo ha lastrado el rendimiento en la Liga.

Al Espanyol, sin tres referentes del pasado curso (el técnico Rubi, el goleador Borja Iglesias y el jefe de la zaga, Mario Hermoso), le han bastado apenas siete jornadas para vivir angustiado. La grada del RCDE Stadium despidió al equipo con una bronca. La continuidad de David Gallego en el banquillo está en el aire.

Al Real Valladolid también le ayudó el VAR.

Con el Espanyol lanzado, el encuentro giró drásticamente mediado el primer periodo con un discutible penalti de Víctor Sánchez a Óscar Plano. Cuadra Fernández no titubeó y el VAR ratificó la decisión del colegiado balear. Un penalti light. Víctor Sánchez soltó el brazo, con Óscar Plano a su espalda, e impactó en el cuello del blanquivioleta. Un penalti de los que no se duda a la hora de reclamar, porque el contacto existe, pero que no se entiende cuando el beneficiado es el rival, porque contactos en el área hay muchos y no todos son susceptibles del castigo desde los once metros.

Míchel convirtió la pena máxima, que condicionó el resto del encuentro, con un Espanyol sin confianza.


Óscar Plano cerró el marcador tras culminar una contra que lanzó Nacho.
El Real Valladolid, con la única novedad en el once de Fede San Emeterio por el lesionado Alcaraz con respecto al último encuentro ante el Granada, frustró el primer impulso perico. Sandro, al minuto y medio, se fabricó una buena ocasión, aunque no encontró la portería de Diego López.

Pero el Espanyol, que perdió hace apenas tres días dos valiosísimos puntos en Balaídos en la última jugada, despertó y ofreció lo que Sergio González, que volvía a su casa, se temía: un equipo intenso, vertical y con buena circulación del balón. Un equipo peligroso, con Javi López creando superioridad en la banda derecha. Desde allí nació la primera gran ocasión del encuentro, con un disparo al palo de Calleri, en el área pequeña, a los siete minutos. El Espanyol necesitaba la victoria y se volcó. Masip, mucho más serano que ante el Granada, blocaba un cabezazo de Vargas y Calleri remataba alto otro centro de Javi López.

La paciencia es una de las grandes virtudes de este Real Valladolid, que aguantó en pie el chaparrón. Ya escamparía. Y escampó. Toni Villa, que repitió titularidad tras aprovechar su presencia en el once ante el Granada, se adelantó a Víctor Sánchez tras un pase corto de Naldo, combinó con Sandro y probó a Diego López, que salvó el gol y despejó a córner. Del saque de esquina surgió una nueva ocasión, un cabezazo de Kiko Olivas al que respondió, de nuevo, Diego López, y sobre todo el penalti que abrió el marcador.

El Espanyol quedó grogui. Cualquier contratiempo, ahora mismo, le hunde. Y el penalti y posterior gol de Míchel representaba un serio contratiempo. El Real Valladolid tuvo al Espanyol contra las cuerdas hasta el descanso: un buenísimo centro de Nacho, que no encontró rematador; una peligrosa falta rasa de Sandro a los guantes de Diego López; y una salida del veterano portero gallego para cubrir una llegada del mismo Sandro.

El vendaval blanquivioleta se apaciguó con el descanso y el Espanyol cogió fuerzas. Otra fuerte salida de los periquitos: una incorporación de Pedrosa, un disparo ajustado de Darder desde la frontal y, sobre todo, un paradón de Masip, indiscutible para Sergio González, tras revolverse Calleri en el área del Real Valladolid, que perdía, a continuación, a Salisu por lesión.

El sufrimiento acabó con otra ayudita, esta vez del exblanquivioleta Calero.

El central de Boecillo, que se enfrentaba por primera vez al Real Valladolid tras su salida en el último mercado de fichajes, se comió un balón aéreo ante Sergi Guardiola. Calero, al que en ocasiones le puede un exceso de confianza, dejó botar la pelota y Guardiola se le adelantó. No le quedó otra que derribar al delantero como último hombre de la zaga del Espanyol. Roja directa, sin discusión, mediado el segundo periodo.

Marcador en contra y un jugador menos. El Espanyol estaba sentenciado. Y eso que un milimétrico fuera de juego de Joaquín, tras cabecear la falta que mandó al vestuario a Calero, dilató la sentencia del Real Valladolid, que llegó en el tiempo extra con una gran volea de Óscar Plano. Un respiro a costa de un Espanyol muy tocado.

Ficha técnica:

Masip, ratificado por Sergio González en los últimos días, no encajó
ningún gol por primera vez en esta temporada.
RCD Espanyol 0: Diego López; Javi López, Naldo, Calero, Dídac (Wu Lei 64’); Víctor Sánchez, Marc Roca, Darder (David López 69’), Pedrosa; Vargas (Piatti 74’) y Calleri.

Real Valladolid 2: Masip; Javi Moyano, Kiko Olivas, Salisu (Joaquín 64’), Nacho; Míchel, Fede San Emeterio, Óscar Plano, Toni Villa (Pedro Porro 75’); Sergi Guardiola y Sandro (Enes Ünal 60’).

Goles:

0-1 (min. 25): Míchel, de penalti. Cuadra Fernández señala los once metros tras un codazo de Víctor Sánchez a Óscar Plano. El VAR ratifica la decisión del colegiado balear. Míchel convierte el penalti tras engañar por completo a Diego López, que se vence al costado contrario que elige el valenciano.

0-2 (min. 94): Óscar Plano. Contra que lanza Nacho por la banda izquierda. El madrileño cambia de sentido y abre para Pedro Porro, que centra al área, donde Enes Ünal prolonga de cabeza al segundo palo para Óscar Plano, que se acomoda y empalma con la izquierda para sentenciar.

Árbitro: Cuadra Fernández (colegio balear). Expulsó a Calero (65’), con una roja directa. Amonestó a Víctor Sánchez (23’) y Javi López (35’), ambos del Espanyol.

Incidencias: 7ª jornada de LaLiga Santander. RCDE Stadium. 20.911 espectadores.

Las notas:

Masip (8): Titular indiscutible para Sergio González. El técnico, antes de viajar a Barcelona, ratificó a Masip a pesar del flojo encuentro del catalán ante el Granada. Ante el Espanyol, dejó la portería a cero por primera vez en esta temporada. Los pericos solo dispararon dos veces entre los tres palos. A los ocho minutos, Masip atajó un cabezazo de Vargas. A la hora de juego, metió una gran mano abajo para responder a un disparo de Calleri a la media vuelta. El poste le ayudó a los siete minutos para repeler un remate de Calleri en el área pequeña tras un centro de Javi López.

El capitán Javi Moyano, con un perfil más conservador, mantiene su puesto
en el once en el lateral derecho, con Pedro Porro en el banquillo.
Javi Moyano (6): Como ante el Granada, titular en el lateral derecho, con Pedro Porro en el banquillo. Sergio González no acaba de atreverse con dos laterales ofensivos en el once: Porro y Nacho. Moyano cumplió con lo que se le supone: un serio trabajo defensivo para frenar a Dídac y el rapidísimo Pedrosa, dos jugadores con mucho poder ofensivo.

Kiko Olivas (9): Su mejor actuación de la temporada. Muy solvente en el eje de la zaga, ató en corto a Calleri y Vargas. Participó en la acción del penalti. Kiko Olivas obligó a Diego López a una gran estirada para sacar un cabezazo del malagueño. En el rechace, Víctor Sánchez soltó el codo sobre Óscar Plano.

Salisu (6): Pidió el cambio mediada la segunda parte. Hasta entonces, había disputado todos los minutos de la temporada. El canterano se mostró muy concentrado ante el Espanyol, aunque también algo cansado. En la segunda mitad, Calleri le rompió en el área y se marchó a la media vuelta para obligar a Masip a una gran parada.

Nacho (7): Con mucha presencia ofensiva ante el Espanyol. El mayor caudal del Real Valladolid surgió en la banda izquierda, con Nacho y Toni Villa. Lanzó la contra con la que Óscar Plano sentenció la victoria del equipo de Sergio González, la primera del club en Cornellà El Prat.

Míchel (6): Autor del gol de penalti. El valenciano engañó por completo a Diego López. El lanzamiento de Míchel entró al fondo de la portería del Espanyol por el costado izquierdo del cancerbero gallego, que se tiró al lado contrario. Comenzó el encuentro con un par de pérdidas peligrosas. Con el marcador a favor, movió bien al equipo.

Con Alcaraz lesionado, Fede San Emeterio regresó a la titularidad
y cumplió como pivote defensivo.
Fede San Emeterio (6): Aprovechó la ausencia, por lesión, de Alcaraz para volver al once. El cántabro le está poniendo difíciles las cosas a Sergio González. Casi no se asoma en ataque, pero ofrece una excelente labor defensiva en el mediocampo, un papel esencial en el esquema del Real Valladolid. No comete errores e incomoda al rival.

Óscar Plano (7): Cerró la victoria en el tiempo extra tras culminar una contra. Óscar Plano resolvió con un zurdazo tras acomodarse el disparo. Tercer gol de la temporada. Imprescindible para Sergio González por su inagotable despliegue físico. Naldo le taponó un peligroso remate a veinte minutos del final.

Toni Villa (8): Convenció, como no podía ser de otra manera, a Sergio González tras estrenar titularidad en esta temporada ante el Granada. Ante el Espanyol, confirmó que es el jugador más desequilibrante de la plantilla del Real Valladolid. A los 22 minutos, robó un peligrosísimo balón, tras adelantarse a Víctor Sánchez, que esperaba un pase de Naldo, y combinó con Sandro, que le devolvió el esférico para que el murciano probara a Diego López, que desvió el remate a córner, el saque de esquina que originó el penalti a favor de los blanquivioletas. Sustituido por Pedro Porro a un cuarto de hora del final.

Sergi Guardiola (6): Le está faltando presencia en el área en las últimas jornadas. Sandro se está mostrando más activo. Donde no hay dudas es en el trabajo defensivo, en la presión, de Sergi Guardiola.

A Sandro le falta el premio final del gol para corroborar su evidente
mejoría en el campo.
Sandro (7): Sigue negado de cara al gol, aunque las sensaciones son positivas. Devolvió una buena pared a Toni, para que el murciano rozara el tanto mediada la primera parte. A diez minutos del descanso, disparó una falta desde la frontal, demasiado rasa, a las manos de Diego López. Poco después, el portero del Espanyol tuvo que salir para cubrir una llegada de Sandro. Ante el Granada jugó los noventa minutos y Guardiola se marchó al banquillo. Ante el Espanyol, ocurrió al revés. Se fue al banquillo, por Enes Ünal, tras cumplirse el primer cuarto de hora de la segunda mitad.

Enes Ünal (6): Con Sandro recuperado, ha perdido su puesto en el once. El turco es la principal opción ofensiva de refresco de Sergio González. Salió por Sandro en el minuto sesenta. Asistió, de cabeza, a Óscar Plano en el segundo gol del Real Valladolid.

Joaquín (6): Relevó a Salisu mediado el segundo periodo por problemas físicos del ghanés. Nada más entrar, cabeceó al fondo de la red de Diego López una falta servida por Míchel. El VAR anuló el gol por un milimétrico fuera de juego de Joaquín.

Pedro Porro (6): Suplente por segunda jornada consecutiva. Sustituyó a Toni Villa para disputar el último cuarto de hora. Jugó como interior derecho, unos metros por delante de Javi Moyano. Apareció en el segundo gol del Real Valladolid tras recibir un pase de Nacho y centrar al área, donde Enes Ünal prolongó de cabeza para Óscar Plano, autor del tanto.

Sergio González, formado como jugador y entrenador en el Espanyol,
 agradece el aplauso de la grada de Cornellà.
Sergio González (8): Repitió el once del encuentro ante el Granada, con un único cambio obligado, Fede San Emeterio por el lesionado Alcaraz. El técnico catalán ratificó a Masip en la titularidad, tras las dudas que dejó el portero en la última jornada, y repitió con Toni Villa como interior zurdo, tras su buena actuación ante los andaluces. Ante el Espanyol, el Real Valladolid firmó un partido muy serio, con las dosis justas, también, de suerte.