Los gladiadores azules cuentan con las bajas de los lesionados Diego Camino, Alejandro Pisonero y Mauricio Basualdo. Jorge Serrano jugará, pero “no puede hacer ataque directo ni vertical” tras el pinzamiento en una rodilla que sufrió en la primera jornada del curso. Los vallisoletanos recuperan, al menos, al segundo técnico, Óscar Ollero, con David Pisonero sancionado.
El último duelo en tierras alicantinas se saldó con una victoria del BM Benidorm (39-36). Foto: Edwin Van't Hek (www.atleticovalladolid.es) |
Tras el triunfo ante el Bada Huesca
(28-25) en la pasada jornada en Huerta del Rey, los castellanos, quintos
clasificados con dos victorias, tratarán de refrendar su positiva dinámica.
Pero lo cierto, a pesar de la falta de
rodaje y el precario estado físico que pueda presentar el BM Benidorm, es que
el Recoletas afrontará esta exigente cita con varias bajas por lesión, Diego
Camino, Alejandro Pisonero y Mauricio Basualdo, a las que hay que sumar los
problemas de Jorge Serrano que, aunque podrá ser utilizado por el técnico David
Pisonero, no está recuperado del pinzamiento en una rodilla que se produjo en
el choque de la primera jornada ante el Bathco Torrelavega.
Sin embargo, hay buenas noticias que llegan
desde el banquillo. Aunque Pisonero deberá cumplir en tierras alicantinas su
segundo y definitivo partido de sanción, el segundo entrenador, Óscar Ollero,
ha recibido el alta médica tras su intervención quirúrgica en la espalda. Con
precauciones, Ollero ha podido viajar y se sentará en el banquillo acompañando
al técnico del filial, Edu Izquierdo. La convocatoria se ha completado como la
anterior cita ante el cuadro oscense, con los extremos del filial Diego Pérez y
Sergio Casares.
En cuanto al BM Benidorm (decimotercero con cero puntos), su entrenador, Fernando Latorre, cuenta con una plantilla muy renovada, pero de altísimo nivel. Subcampeón de la Copa del Rey hace dos años y de la Supercopa en la pasada temporada, el conjunto levantino ha navegado en la zona media-alta de la Asobal en los últimos cursos, está al alza y solo la situación de confinamiento por la covid-19 que ha sufrido recientemente ha impedido comprobar la verdadera calidad de un equipo que deberá recuperar los choques aplazados ante el Fraikin Granollers y el Bathco Torrelavega y que cayó en su debut en la vigente Liga Sacyr Asobal en la pista del Incarlopsa Cuenca (29-28). Por eso, para el BM Benidorm es un encuentro más que importante para volver a la normalidad con dos puntos balsámicos en su pista.
El ritmo del choque será un factor
determinante, como ya ocurrió en la pasada campaña con una cita de alta
anotación (39-36). El BM Benidorm querrá seguir manteniendo su buena racha ante
los gladiadores azules, con una única derrota (26-27 en el curso 2019/20) en su
pabellón en un total de cinco visitas del Recoletas.
Pisonero ha señalado en la previa que les espera un complicado rival con el inconveniente de un largo desplazamiento:
“El BM Benidorm es un equipo que por
plantilla, hombre a hombre, está confeccionado para pelear por el segundo
puesto y por objetivos muy altos. Es el conjunto de la Liga Sacyr Asobal que más
refuerzos ha tenido y de mayor calidad. Ha hecho una gran inversión en
jugadores como Álvaro Ruiz, Luésfe Reina, Pablo Vainstein e Iker Serrano.
Nosotros vamos después de un buen partido y con buenas sensaciones, pero con
una plantilla diezmada, por lo que estamos haciendo entrenamientos y esfuerzos
medidos en la planificación. Es verdad que vemos mejoras y vamos con la ilusión
de competir para hacer puntos sin mirar el calendario ni especular”.
El excelente momento de forma del portero Yeray Lamariano y del pivote Álvaro Martínez, más la regularidad del lateral Miguel Martínez, serán las bazas claves del Recoletas atrás y en el ataque, pero los problemas físicos de Jorge Serrano y las bajas preocupan mucho a Pisonero:
“Tener a Jorge así nos condiciona por lo que nos aporta y las variables que nos da. Tampoco está para darnos minutos para paliar la ausencia de Basualdo ya que no puede hacer ataque directo ni vertical, así que tendremos que tapar el descanso de Miguel Martínez con variables tácticas. Todo esto nos influye en nuestro ritmo de juego ya que varía mucho en función de la gente que tenemos en el campo”.